El aprendizaje es un proceso muy complejo que requiere que la persona muestre interés y disponibilidad para poder lograrlo, el maestro sólo es el facilitador de esa información, para que se pueda dar el proceso de asimilación y acomodación de conocimientos, dependerá únicamente de la iniciativa y disponibilidad del alumno; transformando su manera de pensar al adueñarse del conocimiento y hacerlo parte de él.
La respuesta a la pregunta inicial es definitivamente No, el aprendizaje no se puede centrar únicamente en unas simples preguntas o contenidos cualesquiera sin una orientación y sentido claro y determinado, el aprendizaje es muy complicado, simplemente porque los estudiantes son entidades que reaccionan a diferentes motivaciones y situaciones, tenemos que saber el ¿Qué? ¿Por qué? ¿Para qué? y el ¿Cómo? los saberes adquiridos deben ser aplicables y ser útiles en la vida cotidiana. Todo conocimiento por pequeño que sea tiene significancia en la esfera de las estructuras cognoscitivas; en un momento dado al movilizar los saberes adquieren relevancia, como docentes tenemos que comprender que hay que planear, diseñar y construir espacios que favorezcan la transmisión de conocimientos y fomentar el desarrollo de las potencialidades de los educandos.
Por lo tanto considero que un aprendizaje real ó significativo sólo podrá ser evaluado en contextos reales dónde el alumno haga uso no sólo del conocimiento sino también de las habilidades y actitudes necesarias para hacer frente a problemas diversos. Ya que no es suficiente el saber, sino también el saber hacer y el saber ser.
Pretender medir el aprendizaje sólo en base a unas preguntas es a veces un simple ejercicio de memorización por parte del alumno y desafortunadamente es la manera de evaluar que prevalece hoy en día en la mayoría de las instituciones educativas. Con el nuevo enfoque en competencias tendremos que implementar nuevas formas de medir el aprendizaje de una manera más completa que evalúe el desempeño integral del alumno.
